El Gobierno de Javier Milei logró mantener un superávit primario del 0,4% del PBI durante el primer bimestre de 2026, según los datos difundidos por el Ministerio de Economía. A pesar de la caída en la recaudación tributaria y de la seguridad social, el equilibrio fiscal se sostiene principalmente gracias al control del gasto público, siguiendo la estrategia económica del presidente y su ministro de Economía, Luis Caputo.
En febrero de 2026, el superávit primario alcanzó los $1,4 billones, mientras que el superávit financiero —que incluye el pago de intereses de la deuda— fue de $144.421 millones. Comparado con enero, cuando el superávit primario llegó a $3,1 billones (0,3% del PBI) y el financiero a $1,1 billones (0,1% del PBI), se observa una disminución, pero los resultados siguen siendo positivos.

Contexto y metas fiscales
Los datos se producen justo antes de que el equipo del Fondo Monetario Internacional (FMI), liderado por Luis Cubeddu, cierre el informe sobre el cumplimiento parcial del ejercicio 2025 y recomiende la liberación del primer desembolso del año por U$S 1.003 millones, comprometido en el acuerdo de Facilidades Extendidas firmado en abril pasado.
El Gobierno proyecta un superávit primario del 1,4% del PBI para todo 2026, en línea con lo acordado con el FMI y aprobado por el Congreso. La estrategia se apoya en tres metas consideradas innegociables:
Mantener el superávit fiscal
Evitar la emisión monetaria
Incrementar las reservas del Banco Central en U$S 10.000 millones
Evolución del gasto e ingresos
Según la ejecución presupuestaria base caja del Sector Público Nacional no Financiero, en febrero de 2026:
Los ingresos totales cayeron 9% real interanual; los tributarios bajaron 10% y los no tributarios subieron 8% real.
El gasto primario disminuyó 8,8% real interanual.
El superávit primario pasó de $1,565 billones en febrero de 2025 a $1,410 billones en febrero de 2026, una baja real del 10%.
El gasto en intereses creció 10% real interanual, lo que redujo el superávit financiero de $413.000 millones a $144.000 millones, con una caída real del 65%.
Balance
A pesar de estas caídas en recaudación e incremento de los intereses de la deuda, el Gobierno destaca que el superávit primario y financiero se mantiene positivo, consolidando una política fiscal que comenzó en 2024 y que ya mostró resultados en 2025, cuando se registró un superávit primario del 1,4% del PBI y financiero del 0,2%, el segundo año consecutivo con saldo positivo desde 2008.
El desafío ahora será sostener esta trayectoria durante el resto del año, ya que el comportamiento de la recaudación y la evolución del gasto público serán determinantes para cumplir con las metas fiscales y los compromisos con el FMI.
