Luego de ocho años de negociaciones, los Estados del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) firmaron en Río de Janeiro un Tratado de Libre Comercio con los países de la EFTA (Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza), bloques que en conjunto representan a casi 300 millones de personas y un PIB combinado superior a los USD 4,3 trillones.
El entendimiento permitirá mejoras en el acceso a mercados para más del 97% de las exportaciones de ambas partes, lo que se espera impulse un incremento del comercio bilateral.
De acuerdo con el comunicado conjunto, el tratado “Creará nuevas oportunidades de negocios para los agentes económicos en los países del Mercosur y la EFTA, incluyendo al gran número de pequeñas y medianas empresas existentes en cada jurisdicción. Proveerá mayor acceso a los mercados y normativa modernizada para el despacho de aduana. Los agentes económicos de los países se beneficiarán de la mayor previsibilidad y certidumbre jurídica en el comercio”.
El acuerdo contempla también un acceso más amplio a los mercados, reglas modernizadas de despacho aduanero, y mayor previsibilidad y certidumbre jurídica en las operaciones comerciales.
Alcances del tratado
El pacto abarca comercio de bienes y servicios, inversiones, propiedad intelectual, compras públicas, competencia, reglas de origen, defensa comercial, medidas sanitarias y fitosanitarias y obstáculos técnicos al comercio. También incluye un capítulo sobre comercio y desarrollo sostenible, además de la creación de mecanismos de solución de controversias.
Las negociaciones se habían iniciado en julio de 2017 en Buenos Aires y, tras 14 rondas, concluyeron con la firma en la capital brasileña. Según el comunicado, la entrada en vigor se producirá “tan pronto como sea posible”.
Firmantes del acuerdo
Por el Mercosur rubricaron el tratado Gerardo Werthein (Argentina), Mauro Vieira (Brasil), Mario Lubetkin (Uruguay) y la viceministra Patricia Frutos (Paraguay). Por la EFTA lo hicieron el vicepresidente de Suiza Guy Parmelin, el ministro islandés Logi Már Einarsson, la ministra noruega Cecilie Myrseth y el embajador de Liechtenstein Frank Buechel.
