MOVIMIENTOS INESPERADOS

Un hecho inédito en el mercado: el dólar blue quedó por debajo del oficial mayorista

El dólar mayorista se disparó hasta los $1.183 y superó al blue, que cotiza a $1.170. En medio de la tensión cambiaria, el Gobierno colocó USD 1.000 millones con una tasa del 29,5%, en lo que fue la primera emisión para inversores extranjeros en siete años.

En un hecho inédito, por primera vez el dólar blue quedó por debajo del mayorista, que se negocia en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). El tipo de cambio oficial subió con fuerza y empujó hacia arriba al resto de las cotizaciones.

El dólar mayorista registró su mayor suba en más de tres semanas y cerró a $1.183, lo que representa un alza de $23 o un 2%. En contraste, el blue retrocedió y terminó en $1.170, ubicándose por debajo no sólo del oficial mayorista, sino también de otros tipos de cambio financieros.

El dólar minorista, en tanto, se negoció en $1.199,79 en el promedio de las entidades que releva el Banco Central, con un salto de $19,79 frente al día anterior. En el Banco Nación, el billete se ofreció a $1.195.

 

Por su parte, el dólar futuro operó con subas en todos los plazos, y el mercado proyecta un aumento del 14,1% en el tipo de cambio oficial para lo que resta del año. De esta manera, se espera que cierre 2025 en $1.349,50, según los contratos negociados en el Rofex.

Entre los tipos de cambio financieros, el Contado con Liquidación (CCL) sube $12,54 (+1,1%) a $1.187,87, mientras que el dólar MEP trepa $9,62 (+0,4%) y se ubica en $1.174,42.

En el mercado cambiario, los ingresos del sector agroexportador continúan a buen ritmo. Ese flujo de divisas contribuyó a abastecer los pedidos de compra que se intensificaron en los últimos días y que llevaron al dólar a tocar sus máximos del mes.

En este contexto, el Ministerio de Economía concretó una colocación de USD 1.000 millones en un bono destinado exclusivamente a inversores externos. Se trata de la primera emisión de este tipo en siete años. A pesar de estar bajo legislación argentina, la operación fue interpretada como un testeo para un eventual regreso a los mercados globales.

La operación no estuvo exenta de tensiones: el Palacio de Hacienda debió convalidar una tasa del 29,5%, lo que revela el alto nivel de incertidumbre que todavía perciben los inversores sobre la situación económica del país y su capacidad de repago.