El negocio de los préstamos no bancarios consolida su avance en el sistema financiero argentino: uno de cada cuatro pesos destinados al consumo ya proviene de entidades no bancarias, como billeteras virtuales, plataformas digitales y casas de crédito. Según datos del Banco Central compilados por EcoGo, el stock del sector alcanzó los $13,15 billones a fines de diciembre y representa el 24,4% del total de créditos al consumo.
Solo en el último mes del año pasado, estos préstamos crecieron 1,2% en términos reales, completando tres meses consecutivos con un ritmo superior al de los bancos tradicionales. Si se considera el total de préstamos del sistema (incluidos hipotecarios y prendarios), el segmento no bancario ya explica el 13% del stock total.

Más de la mitad del financiamiento no bancario se concentra en dos jugadores: Naranja X, con el 38,9% del mercado, y Mercado Pago, con el 13,8%. Luego aparecen firmas como American Express, Crédito Argentino y Banco del Sol, junto con cadenas de electrodomésticos que también ofrecen financiación directa.
Especialistas atribuyen el fenómeno a una combinación de agotamiento salarial, estancamiento del empleo formal y mayor facilidad tecnológica para acceder a préstamos desde el celular. La mayoría de estos créditos se destina a consumo cotidiano o a refinanciar deudas previas, aunque con tasas más elevadas que las del sistema bancario.
El crecimiento también viene acompañado de un aumento en la mora: la irregularidad en el segmento no financiero alcanzó el 22,8% en diciembre, muy por encima del 5,3% promedio de los bancos tradicionales, lo que refleja el mayor riesgo y el costo financiero que asumen los usuarios de este tipo de financiamiento.



