Con serenidad y reflexión, Pedro Aznar celebra medio siglo dedicado a la música, una trayectoria que lo ha llevado por escenarios de todo el mundo y por proyectos inolvidables. Desde su debut con Madre Atómica a los 14 años hasta su consagración como solista, el músico argentino ha transitado por grupos legendarios como Serú Girán, Alas y el Pat Metheny Group, dejando una huella imborrable en el arte.
Aznar recuerda cómo todo comenzó en 1974, cuando se unió a Madre Atómica gracias a un amigo en común. “Fue chispa instantánea”, asegura sobre su conexión con Lito Epumer y el Mono Fontana. En un gesto nostálgico, rescataría años después una grabación de esa época, reviviendo memorias que permanecieron intactas en su “memoria cinética”.
Para conmemorar estos 50 años, Aznar se embarcó en una gira mundial que lo llevó por más de 30 ciudades y culminará en el Teatro Gran Rex el próximo 21 de diciembre. El tour, titulado Pedro Aznar 5.0 - 50 años de música, recorre su trabajo con grupos legendarios y su carrera solista, ofreciendo un repertorio cronológico que incluye al menos una canción de cada disco.
Entre los hitos de su trayectoria, Aznar destaca su paso por Serú Girán, banda que marcó un antes y un después en el rock nacional. Este legado tendrá un reconocimiento especial el próximo año, cuando junto a David Lebón rendirán homenaje a la banda en el Quilmes Rock 2025. “Es un repertorio medular de Serú”, afirma, aunque deja en suspenso la posibilidad de nuevas presentaciones o de la participación de Charly García.
Aznar compartió en una charla cómo logra mantenerse activo y en plenitud tras décadas de giras intensas: descanso adecuado, buena alimentación e hidratación, y la importancia del ritual post-show. “La cena después del recital es algo que cierra la fiesta de la noche”, explica.
Además de la música, Pedro Aznar expande su creatividad a otros ámbitos. Este mes lanzará una línea de vinos junto al enólogo Francisco Evangelista, un nuevo capítulo en su exploración del arte y los sentidos. Cincuenta años después de aquel primer acorde, Aznar sigue demostrando que su pasión por la música es tan intensa como el día en que comenzó. Un legado que no sólo celebra el pasado, sino que se proyecta hacia un futuro lleno de posibilidades. Toda la música que emocionó a generaciones y generaciones la encontrás en Estación Zafiro.



