En abril de 2001, Ricardo Montaner lanzaba “Bésame”, una canción que no tardó en convertirse en un himno del romanticismo latino. Compuesta junto a Jorge Luis Chacín y producida por el maestro Bebu Silvetti, la balada formó parte del álbum Sueño repetido, publicado por WEA Latina ese mismo año. La canción fue el segundo sencillo del disco y rápidamente se destacó por su lírica intensa, su melodía envolvente y un aire casi sacro que la diferencia de otros boleros contemporáneos.
Con versos como “bésame la luna, tapa el Sol con el pulgar” o “bésame mi vida y mis cenizas”, la canción construye un universo de imágenes sensoriales que la alejaron del cliché y la acercaron a la poesía. Ese tono íntimo y místico la volvió una favorita del repertorio latino, y Montaner llegó a decir en entrevistas que es una de las letras más queridas de su carrera. Con el tiempo, “Bésame” se transformó en su tema más versionado: artistas como Thalía, David Bustamante, Myriam Hernández e incluso músicos instrumentales como Marc Mello la interpretaron en estilos que van desde la balada hasta la salsa y el jazz.
Más de dos décadas después, “Bésame” sigue siendo parte infaltable de los conciertos de Montaner y una de las canciones más pedidas por sus fans. No solo habla de un amor profundo, sino también de la entrega total, casi espiritual, que solo logran los grandes boleros. En un mundo donde lo efímero manda, Montaner logró con “Bésame” un clásico eterno, que sigue despertando suspiros cada vez que suena. Este clásico es presentado por Estación Zafiro.



