El cine internacional tuvo una noche memorable en la 97.ª edición de los Premios Oscar, y Brasil fue el gran protagonista. I'm Still Here (Ainda Estou Aqui en portugués) se consagró como Mejor Película Internacional, superando a la favorita Emilia Pérez, así como a las aclamadas The Seed of the Sacred Fig, Flow y The Girl with the Needle.
El drama, ambientado en la dictadura brasileña, cautivó a la Academia con su poderosa narrativa y su visión política. La película narra una historia de resistencia y supervivencia en uno de los periodos más oscuros de Brasil, logrando conectar con la audiencia y los críticos. Esta victoria marca un hito para la cinematografía del país, que en los últimos años ha ganado reconocimiento en festivales internacionales.
Aunque Emilia Pérez, de Jacques Audiard, partía como la gran favorita, la historia de I'm Still Here logró imponerse con su mensaje impactante y su magistral ejecución. La victoria del filme reafirma la creciente presencia de películas no habladas en inglés en los Oscar, consolidando a la categoría como una de las más disputadas en cada edición.

La estatuilla obtenida por I'm Still Here refuerza el protagonismo del cine brasileño en la escena global y podría abrir nuevas puertas para futuras producciones del país en Hollywood. La cinta se suma a la lista de películas internacionales que, en los últimos años, han logrado traspasar fronteras y resonar en la industria cinematográfica mundial.



