Clara Cava presenta A todo el mundo le pasa, su tercer álbum de estudio, y lo hace con una propuesta tan íntima como expansiva. A través de 13 canciones que oscilan entre el dolor y la transformación, la artista argentina compone una radiografía emocional de las malas rachas que, como dice el título, nos atraviesan a todos. “Empieza y termina con la misma canción, entre comillas”, dice Clara, en referencia a las dos versiones del tema que da nombre al disco: una apertura solitaria y una versión final coral, donde siete voces femeninas —como Feli Colina, Abril Olivera y Mora Navarro— arman un abrazo colectivo.
La producción del disco estuvo a cargo de Renzo Luca —quien también mezcló y masterizó— junto a Punga, Nahuel Barbero, Maldito Mailo y la propia Clara. La instrumentación suma a Kastiello en guitarras, Dogui Rodríguez en teclados y los vientos de Machingo Russo, en un álbum donde lo emocional se refleja también en cada textura sonora. “Siempre intento entender la vida a través de lo emocional. Para tomar perspectiva hay que haber mirado de cerca”, reflexiona Clara, que convierte el dolor en un lenguaje compartido.
Con un arte de tapa que representa los cuatro elementos y una narrativa visual cuidada —como en el videoclip de Me hace bien, donde arde un auto en llamas—, A todo el mundo le pasa se vuelve también un manifiesto estético. El álbum consolida a Clara Cava como una de las voces más sensibles de la escena indie nacional, y abre una nueva etapa en su carrera, con shows por Argentina y España previstos para este año. Porque si algo deja claro este disco, es que el dolor puede doler menos cuando se canta en voz alta.



