El destino de Francisco Freschi cambió para siempre el 21 de abril de 2025, cuando decidió viajar desde Barcelona hacia Roma para cubrir la muerte del Papa Francisco. Mientras documentaba el fin de una era en el Vaticano para sus redes sociales, dos buscadores de talentos lo abordaron en pleno centro de la ciudad al considerarlo el "estereotipo italiano" ideal para una producción internacional. Tras un proceso de casting lleno de misterio y confidencialidad, el joven oriundo de Resistencia, Chaco, descubrió que había sido seleccionado para formar parte de la quinta temporada de Emily in Paris, la exitosa serie de Netflix protagonizada por Lily Collins.
La experiencia en el set de rodaje fue tan intensa como reveladora para Freschi, quien participó en las escenas de fiesta del segundo episodio filmadas en una casona romana. A pesar de no contar con diálogos, su carisma y movimiento frente a cámara captaron la atención del director Andrew Fleming, aunque también protagonizó un tenso momento con Lily Collins cuando la actriz sugirió que su presencia "arruinaba el plano" en una de las tomas. Más allá del roce con la protagonista, el argentino destacó el buen trato de otros integrantes del elenco y la validación personal que significó verse en pantalla tras el estreno mundial de la temporada el pasado 18 de diciembre.
A sus 27 años y con formación en Marketing, este golpe de suerte impulsó a Francisco a buscar nuevas fronteras dentro de la industria del entretenimiento. Tras su debut en la plataforma de streaming, el joven ya firmó contrato con seis agencias de publicidad y comenzó a trabajar formalmente como modelo y actor publicitario en Europa. Lo que comenzó como un "acto de locura" para honrar sus raíces argentinas frente a la Basílica de San Pedro, terminó abriéndole las puertas de un mundo que antes le resultaba ajeno, demostrando que, a veces, las mejores oportunidades aparecen cuando uno simplemente se atreve a seguir una corazonada.



