Denzel Washington, uno de los actores más icónicos de Hollywood, ha sorprendido al mundo con un cambio radical en su vida. A los 69 años, el ganador de dos premios Oscar anunció que ha sido bautizado y ahora es pastor en la iglesia pentecostal Kelly Temple, ubicada en Harlem, Nueva York. Este giro espiritual marca una nueva etapa en su vida, profundamente conectada con su fe y su historia personal.
Durante la ceremonia de bautismo, Denzel recordó una profecía que recibió cuando tenía 20 años: “Me dijeron que viajaría por el mundo y predicaría a millones. Cincuenta años después, miro hacia atrás y veo cómo Dios cumplió esa promesa”. Este momento de reflexión subraya la conexión entre su vida espiritual y su carrera, en la que siempre mantuvo un fuerte sentido de propósito.
Acompañado de su esposa, Pauletta, con quien lleva 46 años de matrimonio, el actor recibió elogios públicos. Pauletta expresó su orgullo en la ceremonia, destacando su fe y su dedicación: “Estoy muy orgullosa de ti, como solo Dios lo quiere”. Este respaldo ha sido fundamental en esta nueva etapa de su vida.
Como ministro de la Iglesia de Dios en Cristo (COGIC), Washington ahora se dedica a dar sermones dominicales y visitar a personas en centros de recuperación y hospitales. Esta labor refleja su compromiso con los valores de servicio y esperanza, fundamentales en su vida espiritual.
Denzel creció en Mount Vernon, Nueva York, donde su padre era predicador. Aunque se alejó de la iglesia en su juventud, más tarde tuvo experiencias que lo reconectaron con su fe, como un poderoso encuentro espiritual en los años 80. Desde entonces, su creencia en Dios ha sido un pilar en su vida personal y profesional.
Mientras asume sus nuevas responsabilidades como pastor, Washington también mantiene su carrera artística. En la primavera de 2025, regresará a Broadway para interpretar a Otelo junto a Jake Gyllenhaal. Este equilibrio entre su legado en el cine y su misión espiritual demuestra la amplitud de su compromiso con su vocación y su fe.



