El fenómeno de las series españolas en Netflix encuentra en "El inocente" uno de sus exponentes más sólidos, consolidándose como una de las opciones favoritas para quienes buscan suspenso de alta intensidad. Protagonizada por Mario Casas y José Coronado, esta miniserie de ocho episodios adapta la novela de Harlan Coben bajo la dirección de Oriol Paulo, un especialista en giros argumentales inesperados. La trama atrapa desde el inicio al presentar a Mateo Vidal, un hombre que, tras intentar dejar atrás un pasado trágico marcado por un homicidio accidental, se ve envuelto en una red de chantajes y secretos enterrados tras recibir una misteriosa llamada telefónica.
El peso actoral de la producción recae en la química entre Mario Casas y José Coronado, este último interpretando a un inspector de la Unidad de Delitos Especiales con sus propios fantasmas. Coronado aporta una sobriedad necesaria a la historia, funcionando como el contrapunto perfecto para la vulnerabilidad y desesperación que transmite Casas. El reparto se completa con figuras de renombre como Aura Garrido y la argentina Martina Gusmán, quienes enriquecen una trama que no solo se queda en el misterio, sino que también aborda temas crudos como la trata y la corrupción.
Con una duración aproximada de 50 minutos por capítulo, la miniserie se ha convertido en un título de culto dentro de la plataforma debido a su cuidada estética visual y su capacidad para sorprender al espectador constantemente. A diferencia de otras producciones que extienden sus conflictos innecesariamente, esta obra cierra todos sus interrogantes de manera satisfactoria, dejando una sensación de historia completa y bien ejecutada. Es, en definitiva, una pieza fundamental del thriller contemporáneo español que demuestra por qué las adaptaciones de Harlan Coben encuentran en España su mejor versión televisiva.



