El regreso de Nirvana al escenario fue uno de los momentos más esperados del FireAid, el concierto benéfico celebrado anoche en Los Ángeles. Acompañados por varios cantantes invitados, los miembros sobrevivientes de la banda, Dave Grohl, Krist Novoselic y Pat Smear, revivieron algunos de los temas más emblemáticos de su carrera. Esta actuación no solo marcó un regreso para Grohl, quien había estado ausente por motivos personales, sino que también resultó ser una sorpresa para el público, que no esperaba ver a la banda en acción nuevamente.
Durante el concierto, cuatro vocalistas se unieron a Nirvana para interpretar sus grandes éxitos. St. Vincent, Kim Gordon y Joan Jett, quienes ya habían tenido la oportunidad de cantar con la banda en su introducción al Rock & Roll Hall of Fame, tomaron el micrófono para canciones como “Breed”, “School” y “Territorial Pissings”. Pero fue la cuarta cantante, la joven Violet Grohl, hija de Dave, quien hizo historia en el evento. A sus 18 años, Violet interpretó “All Apologies” junto a su padre, convirtiéndose en la última vocalista de la noche y dejando una marca emocional en todos los presentes.
El concierto tuvo una fuerte causa social, ya que las ganancias recaudadas serán destinadas a la reconstrucción de las comunidades afectadas por los incendios forestales en el sur de California. Este evento no solo fue una oportunidad para revivir los éxitos de Nirvana, sino también para ayudar a quienes más lo necesitan, combinando música y solidaridad de una manera única.



