Steven Spielberg, icono del cine mundial y responsable de éxitos como E.T. El Extraterrestre o La lista de Schindler, ha confesado que antes de cada rodaje recurre a cuatro películas clásicas que lo inspiran y reavivan su creatividad. Estas obras maestras, dirigidas por gigantes del cine, son un testimonio de su amor por el Hollywood clásico y el cine internacional. A continuación, te contamos cuáles son y por qué son tan significativas para él.
1. Centauros del Desierto (John Ford, 1956)
Spielberg ha declarado en repetidas ocasiones su admiración por John Ford, a quien conoció de joven y considera su mayor influencia. En Centauros del Desierto, el director observa la maestría de Ford en el encuadre y la composición, describiendo su trabajo como “una celebración del marco”. La película, protagonizada por John Wayne, es un relato épico que combina emoción, narrativa visual y paisajes inolvidables.
2. Lawrence de Arabia (David Lean, 1962)
La epopeya de David Lean, protagonizada por Peter O'Toole, es para Spielberg “un milagro cinematográfico”. Su primera experiencia viéndola, en un cine con proyección de 70 mm, dejó una impresión imborrable en él. Esta obra monumental, que narra la vida del oficial británico T.E. Lawrence, es un ejemplo de cómo el cine puede ser grandioso y profundamente humano al mismo tiempo.
3. Qué Bello es Vivir (Frank Capra, 1946)
El clásico navideño de Frank Capra tiene un lugar especial en el corazón de Spielberg. Según él, esta película le recuerda el valor de la familia y la amistad. La historia de George Bailey, un hombre que descubre el impacto positivo de su vida en los demás, es una fuente de esperanza e inspiración que trasciende generaciones.
4. Los Siete Samuráis (Akira Kurosawa, 1956)
El film de Akira Kurosawa, conocido por su profundidad narrativa y coreografía visual, es otro de los favoritos del director. Spielberg lo admira por su habilidad para contar historias universales a través de personajes inolvidables y escenas de acción magistralmente dirigidas. Esta obra maestra ha influido a cineastas de todo el mundo, incluido el propio Spielberg.
Un Homenaje a los Maestros
Estas cuatro películas no solo son una fuente de inspiración para Steven Spielberg, sino que también representan su respeto y admiración por los gigantes del cine que marcaron su trayectoria. Al revisitar estos clásicos antes de cada rodaje, el director honra el pasado mientras crea el futuro del cine. Sin duda, un ritual digno de un genio.



