En una noche cargada de emociones, Juliana "Furia" Scaglione se alzó como la nueva líder de Gran Hermano tras imponerse en una intensa competencia de preguntas y respuestas. La definición se dio con una pregunta de aproximación cuando Santiago del Moro consultó a los jugadores: “¿En qué año se hundió el Titanic?”. Bautista respondió con confianza “1925”, mientras que Furia apostó por “1921”. Aunque ninguno acertó con precisión —el año correcto es 1912—, la respuesta de Furia fue la más cercana, lo que le permitió quedarse con la victoria.
Este triunfo le otorgó inmunidad durante toda la semana y, además, el poder de influir en la placa de nominados. Como líder, Furia recibió la oportunidad de fulminar a un compañero, una decisión que generó gran expectativa dentro de la casa. Sin dar demasiadas explicaciones, la jugadora decidió mandar directamente a placa a Chiara Mancuso, afirmando que no podía revelar el motivo porque daría información del exterior. Ahora, tendrá la responsabilidad de elegir quién acompañará en placa a Claudio y Eugenia.
Por otro lado, la noche estuvo marcada por otra sorpresa: el teléfono rojo sonó y fue Luciana quien lo atendió. Gran Hermano le anunció que debía fulminar a un participante en el acto y su elección fue Eugenia, justificando que su relación se había enfriado desde la última cena de nominados. Con esta jugada, la casa quedó en máxima tensión y la estrategia de los jugadores será clave en la próxima gala de eliminación, programada para el lunes 24 de marzo.



