El 27 de marzo de 2025, Fito Páez sorprendió a todos con una actuación única en el Museo del Prado de Madrid. En una de las salas más emblemáticas del museo, el músico argentino interpretó "El vuelo", una pieza inédita compuesta específicamente en homenaje a la famosa obra "Vuelo de brujas" de Francisco de Goya. La escena fue capturada en un video que fue compartido a través de las redes sociales del museo, donde Páez explicó cómo la pintura de Goya había sido una fuente profunda de inspiración para su composición.
El músico, quien se mostró visiblemente emocionado, aprovechó la oportunidad para reflexionar sobre su relación con la obra de Goya. "Este museo es una fuente inagotable de inspiración", comentó Páez mientras tocaba al piano. El artista destacó la fuerza y el dramatismo de "Vuelo de brujas", señalando la atmósfera esotérica que envuelve la obra y cómo el simbolismo en ella le permitió explorar temas como la ignorancia histórica hacia las mujeres y la religiosidad. Para Páez, Goya no solo es un pintor, sino una voz de crítica a la sociedad de su tiempo, que sigue resonando con fuerza en la actualidad.
Durante su visita al Prado, Fito Páez también compartió una curiosa revelación personal: años antes de conocer la obra "Vuelo de brujas", había escrito una escena sobre brujas que bajan a la tierra, una sincronicidad que lo llevó a utilizar la pintura de Goya como portada para su proyecto "Novela". Este trabajo, publicado el mismo día, es una ópera rock que explora el amor, la locura y el tiempo, combinando elementos de pop/rock con una narrativa profunda y filosófica.
La visita de Páez al Prado se enmarca dentro de una serie de colaboraciones entre el museo y artistas musicales contemporáneos, como Residente y St. Vincent, quienes también han utilizado el espacio para estrechar lazos entre el arte clásico y la música moderna. La presencia de Páez en el Museo del Prado reafirma su fascinación por el arte visual y su capacidad para encontrar inspiración en los grandes maestros, demostrando una vez más cómo la música y la pintura pueden conectarnos profundamente, a pesar del paso de los siglos.



