El catálogo de las plataformas de entretenimiento sumó una de las producciones cinematográficas nacionales más emotivas y singulares de las últimas temporadas. La compañía Netflix estrenó de forma oficial "Risa y la cabina del viento", un largometraje que marca el debut actoral de la cantante Cazzu y que promete consolidarse como uno de los grandes fenómenos de visualización del año dentro del servicio de streaming. Bajo la dirección del realizador Juan Cabral, el film arriba a la pantalla chica respaldado por un auspicioso recorrido previo en salas comerciales y festivales internacionales, donde cosechó elogios por parte de la crítica especializada.
La trama argumental se ambienta en los gélidos y poéticos paisajes de la ciudad de Ushuaia, y gira en torno a Risa, una niña de diez años que pasa sus vacaciones explorando los rincones más aislados de Tierra del Fuego. El eje central del relato muta de forma drástica cuando la pequeña descubre una antigua cabina telefónica que, lejos de estar fuera de servicio, comienza a emitir misteriosos e inesperados mensajes de personas fallecidas con asignaturas pendientes. A partir de ese suceso, la propuesta articula elementos de drama familiar y realismo mágico, construyendo una sensible metáfora sobre el duelo, el peso de las ausencias y los vínculos humanos que resisten el paso del tiempo.
El despliegue interpretativo de la cinta reunió a figuras consagradas de la industria audiovisual argentina junto a nuevas revelaciones del plano local. La joven Elena Romero asumió la responsabilidad de encarnar a la protagonista infantil de la aventura, secundada por los trabajos de Diego Peretti, Joaquín Furriel y la participación especial de la prestigiosa actriz Graciela Borges, en tanto que Cazzu dio vida al personaje de Sara. Con este lanzamiento, la plataforma de streaming reafirmó su política de inversión en contenidos de manufactura regional, poniendo a disposición del público global una obra que destaca por su factura técnica y su profunda carga de ternura.



