La casa de Gran Hermano vivió este miércoles una jornada de alta tensión con una nueva ronda de nominaciones que dejó a ocho participantes en la cuerda floja. En una noche marcada por estrategias, sanciones y hasta votos anulados, se definió la placa parcial de cara a la gala de eliminación del próximo lunes. Claudio fue enviado directamente a placa por Gran Hermano como castigo por revelar información del exterior, mientras que Eugenia y Chiara terminaron nominadas por las fulminantes de Luciana y Furia, respectivamente. A ellos se sumaron Gabriela, Luz, Luciana, Selva y Bati, quienes recibieron la mayor cantidad de votos.
Sin embargo, la jugada aún no está cerrada. Como líder de la semana, Furia tiene la potestad de realizar cambios en la placa: podrá sacar a un nominado y subir a otro en su lugar, una decisión que podría modificar el destino de varios jugadores. Además, los votos de Lourdes y Luciana fueron anulados debido a una regla del juego aplicada por Marcelo y Lorenzo antes de salir de la casa, lo que generó especulaciones entre los participantes sobre cómo habría cambiado la placa de no haber sido así.
Dentro de la casa, la tensión es evidente. Algunos jugadores comienzan a mostrar su fastidio con ciertos compañeros, como el caso de Selva, a quien acusan de ser demasiado intensa y desgastante para la convivencia. Además, la pelea entre Luciana y Eugenia sigue generando fricciones, mientras que las estrategias para la próxima gala ya empiezan a tomar forma. Con una semana clave por delante y la inminente decisión de Furia, el reality promete más sorpresas y movimientos que podrían alterar el juego.



