Hoy se cumplen 31 años de la muerte de Silvina Ocampo, maestra de lo fantástico
Hoy, 14 de diciembre, se cumplen 31 años del fallecimiento de Silvina Ocampo, una de las voces más originales y misteriosas de la literatura argentina. Aunque durante su vida permaneció en un segundo plano, eclipsada por figuras como su hermana Victoria Ocampo, su esposo Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges, hoy su obra es celebrada como un pilar de la literatura fantástica en español.
Nacida en Buenos Aires el 28 de julio de 1903, Silvina creció rodeada de privilegios que le permitieron desarrollar una mirada artística única. Educada en inglés y francés, comenzó como pintora en París bajo la influencia de Giorgio de Chirico, pero finalmente encontró en la literatura su verdadero medio de expresión.
Su debut literario llegó con Viaje olvidado (1937), una colección de cuentos que exploraba la infancia desde un prisma oscuro y perturbador. A partir de ahí, su obra se caracterizó por relatos fantásticos e irónicos protagonizados por personajes inquietantes, como los niños crueles y perversos que pueblan sus narraciones. Libros como La furia (1959) y Cornelia frente al espejo (1988) consolidaron su estilo único.
La relación de Silvina con Adolfo Bioy Casares y Borges marcó tanto su vida personal como profesional. Junto a ellos, participó en la creación de la Antología de la literatura fantástica (1940), un trabajo clave para la literatura argentina. Sin embargo, Silvina siempre eligió mantener un perfil bajo, evitando la fama y las controversias. Para muchos críticos, esta posición le permitió desarrollar una obra más libre y auténtica.
Aunque recibió premios como el Municipal de Literatura y el Nacional de Poesía, fue después de su muerte, en 1993, cuando su obra comenzó a ser revalorizada. En los últimos años, reediciones y publicaciones de textos inéditos han permitido a nuevas generaciones descubrir la genialidad de Silvina Ocampo.
Su literatura, llena de fantasía y humor negro, sigue siendo profundamente moderna. Desde sus cuentos protagonizados por niñas brujas y adultos perturbadores hasta sus poemas cargados de imágenes vívidas, Silvina exploró como pocos los límites de la imaginación y la memoria. A 31 años de su partida, Silvina Ocampo se ha consolidado como una figura imprescindible de la literatura hispánica. Su obra, que alguna vez ocupó un lugar marginal, ahora brilla con la fuerza de lo inmortal, cautivando a lectores de todo el mundo.