El enfrentamiento entre Mauro Icardi y Wanda Nara sumó un nuevo capítulo luego de que el futbolista presentara una denuncia por el presunto desamparo de sus hijas Francesca e Isabella, mientras la empresaria continúa su viaje por Europa, específicamente en Ibiza.
La controversia se originó cuando desde el colegio de las menores se comunicaron con ambos padres para determinar quién cumplía con la responsabilidad de la guarda durante la ausencia de ambos en el país. Según informó Yanina Latorre en Sálvese quien pueda (América TV), el colegio envió un mail señalando que el contacto de emergencia consignado, Nora Colosimo, no atendía el teléfono, y que el segundo contacto, Lucía Oliver, ya no trabajaba para la familia.
En respuesta, Wanda Nara señaló desde Ibiza que el cuidado de las niñas estaba a cargo de Andrés Nara, quien recientemente retomó la relación con Wanda, y de Zaira Nara.

Ante esta situación, Mauro Icardi presentó una denuncia donde expresó el "absoluto desamparo en el cual se encuentran las menores", acusando a los funcionarios judiciales de no velar por la protección y el bienestar de las niñas de 8 y 10 años, y advirtiendo sobre la limitación que sufre la familia por temor al "escarnio público" que podría ejercer Wanda Nara.
En consecuencia, el Juzgado Civil 106 emitió una resolución tras la información aportada por la directora del colegio, que indicaba que el futbolista había intentado retirar a sus hijas del establecimiento. En la medida judicial se establece que se prohíbe a Mauro Icardi retirar a Francesca e Isabella hasta que se resuelva la petición presentada.
Esta nueva instancia del conflicto mediático pone en tensión la situación familiar mientras ambas partes continúan con sus actividades separadas, y la disputa por la guarda de las niñas se mantiene como eje central.

