La noche del viernes en Gran Hermano estuvo cargada de emociones cuando Santiago del Moro ingresó nuevamente a la casa para llevarles a los participantes mensajes de sus seres queridos. En medio de un clima de expectativa, cada jugador recibió dos palabras clave, pero la sorpresa más fuerte se la llevó Juan Pablo, quien se quebró en llanto al escuchar el mensaje que le dejó su familia.
Cuando llegó su turno, el conductor reveló que sus familiares le enviaban dos palabras: orgullosos y soltero. La última impactó de lleno en el participante, quien ya sospechaba lo que venía. Conmovido, apenas pudo reaccionar mientras sus compañeros lo miraban en silencio. “Era algo que intuía”, admitió. Del Moro intentó consolarlo, asegurándole que lo viera como una oportunidad de liberación y un nuevo comienzo, pero el momento no dejó de ser duro para él.
Más allá del impacto del mensaje de Juan Pablo, los demás jugadores también recibieron palabras que generaron sorpresa y debate. Furia fue calificada como icónica y recibió la palabra devorá, mientras que Luciana tuvo sangre y show, y Luz fue catalogada como guerrera y reserva. Con la gala de eliminación en el horizonte y los ánimos alterados, la casa sigue en tensión, demostrando que cada detalle puede cambiar por completo el rumbo del juego.



