El cine argentino suma a su repertorio un nuevo thriller: Una muerte silenciosa, dirigido por Sebastián Schindel, quien vuelve a explorar los oscuros rincones del alma humana. La película, protagonizada por Joaquín Furriel y Soledad Villamil, con la participación especial de Alejandro Awada, se desarrolla en el enigmático paisaje del sur del país, donde un asesinato lo cambia todo.
La trama sigue a Octavio (Furriel), un guía de caza atrapado entre su lealtad al poderoso terrateniente Klaus (Awada) y su deber de esclarecer la muerte de su sobrina Sofía. Descubierta con un disparo en el coto de caza donde trabaja, la tragedia ocurre tras una noche marcada por silencios incómodos y secretos que parecen envolver a todos.
Furriel, quien ya ha trabajado anteriormente con Schindel, señaló: “La construcción de Octavio fue un desafío emocional y físico. Es un hombre complejo, que navega entre la culpa y la necesidad de encontrar la verdad.” Por su parte, Villamil destacó el peso dramático de su personaje, quien aporta un enfoque crucial para desentrañar el misterio.

El film no solo explora el suspenso, sino también temas más profundos como el abuso de poder y los vínculos que pueden corromperse bajo presión. Alejandro Awada comentó: “Klaus es un personaje que se sostiene en las sombras. Es fascinante interpretar a alguien tan ambiguo, donde no sabes si protegerlo o desconfiar de él.”

Rodada en impresionantes paisajes patagónicos, Una muerte silenciosa se presenta como un relato atrapante que no solo desafía a sus protagonistas, sino también a la audiencia, quienes deberán armar el rompecabezas junto a Octavio para descubrir qué ocurrió realmente aquella noche. La película ya está disponible en cines de todo el país.



