La participación de la reconocida cantautora Julieta Venegas en las actividades culturales vinculadas a la Copa Mundial de la FIFA 2026 quedó en el centro de la escena mediática tras la repercusión que generó el lanzamiento de su más reciente producción. La pieza musical titulada "La niña futbolista", interpretada por la artista mexicana junto a un coro de mujeres, desató un intenso debate y reacciones marcadamente divididas en las redes sociales entre los usuarios que celebran el trasfondo social de la propuesta y aquellos que consideran que la estructura del tema no se adecua a los estándares habituales de un evento deportivo internacional.
La composición no constituye una obra inédita, sino que se trata de una reversión de una pieza popularizada a fines de la década de 1990 por la agrupación infantil mexicana Patita de Perro. El argumento lírico de la canción sigue las vivencias de una niña pequeña que disfruta de jugar al fútbol y que debe enfrentarse de forma constante a diversos prejuicios que buscan limitar su desarrollo por el solo hecho de ser mujer. A pesar de que la iniciativa surgió con el propósito de promover la inclusión de las infancias y las adolescentes en el deporte, las críticas en plataformas como Twitter e Instagram se multiplicaron rápidamente apuntando contra la falta de un ritmo festivo o enérgico y cuestionando el contexto de su difusión, al haber sido presentada desde una conferencia de prensa oficial del Gobierno federal.
Hasta el momento, la compositora no realizó declaraciones públicas posteriores al estallido de la polémica virtual, aunque sí dejó en claro sus motivaciones conceptuales previas al lanzamiento oficial del corte de difusión. En su descargo inicial, Venegas explicó que su principal motor fue inspirar a las niñas y a las mujeres adultas a no dejarse detener ante las barreras que terceras personas les imponen en la vida cotidiana, incentivándolas a ir tras sus verdaderos deseos y metas personales. Ante la escalada de agresiones y la viralización de memes, los administradores de los canales oficiales en la plataforma de videos YouTube decidieron cerrar por completo la sección de comentarios para frenar los discursos de odio.



