No toda producción inspirada en marcas de juguetes logra el impacto de Barbie, y Playmobil: La película es el ejemplo más drástico de esta realidad. La cinta, que cuenta con las voces de estrellas internacionales como Anya Taylor-Joy y Daniel Radcliffe, ostenta el título del peor fin de semana de estreno en la historia de los Estados Unidos. Durante su debut en 2019, el film solo consiguió recolectar 668 mil dólares, una cifra ínfima frente a los 72 millones de dólares que se invirtieron en su producción y desarrollo.
La trama presenta a Marla, una joven que se adentra en un asombroso mundo animado para rescatar a su hermano Charlie. Una vez allí, ambos se convierten en figuras de plástico de 7,5 centímetros y deben convivir con vikingos, piratas y agentes secretos en una travesía que atraviesa diversos géneros narrativos. Pese a que el director Lino DiSalvo aportó su experiencia como animador en éxitos como Frozen, la crítica y el público consideraron que la historia es demasiado predecible para atraer a los adultos que crecieron jugando con los tradicionales muñecos alemanes.
Tras hundirse en la taquilla global con una recaudación total de apenas 13 millones de dólares, la producción pasó al mercado del streaming sin lograr el repunte esperado. Actualmente, la película se encuentra disponible en Prime Video, plataforma que la conserva en su catálogo como una propuesta segura para el público infantil más pequeño. El caso de esta cinta demuestra que contar con nombres de peso en los créditos no garantiza el éxito si la narrativa no conecta con la nostalgia de las generaciones que le dieron vida al juguete original.



