Este 17 de noviembre, Martin Scorsese cumple 81 años, consolidándose como uno de los directores más influyentes de la historia del cine. Con una carrera que abarca más de cinco décadas, Scorsese ha ofrecido clásicos como “Taxi Driver”, “Goodfellas” y “The Irishman”, explorando con maestría temas como el crimen, la culpa y la redención. A través de colaboraciones memorables con actores como Robert De Niro y Leonardo DiCaprio, Scorsese capturó la complejidad de la condición humana.
Criado entre curas y gángsters en las peligrosas calles del Little Italy de Nueva York, sus padres solo le dejaban ir al cine o a la iglesia. En un principio iba a estudiar para cura, pero al final optó por la magia de la gran pantalla como cinéfilo empedernido y ahí desarrolló una trayectoria imparable que se gestó formando parte del Nuevo Hollywood, el grupo de cineastas que revolucionaron la industria del cine en la década de los setenta.

Tres recomendaciones cinefilas para esta ocasión
Malas calles (1973): En su primera colaboración con Robert De Niro, Scorsese se basó en sus propios recuerdos de juventud para adentrarse en las calles de la mafia en Nueva York.

Taxi driver (1976): Sin duda, una de las grandes obras maestras del cine, que se llevó la Palma de Oro en Cannes. Taxi driver representa toda una bajada a los infiernos en la piel de un excombatiente de Vietnam que trabaja como taxista nocturno en Nueva York y que está obsesionado por cómo la violencia y la desolación dominan la ciudad.

Shutter island (2010): Basada en la novela de Dennis Lehane, Scorsese nos envolvía con este thriller psicológico en el que DiCaprio y Mark Ruffallo eran dos agentes judiciales destinados a una remota isla del puerto de Boston para investigar la desaparición de una peligrosa asesina.

Premiado con un Oscar por “The Departed” y reconocido por su labor de preservación del cine, Scorsese sigue activo y relevante. Su impacto cultural se mantiene vivo, inspirando a las nuevas generaciones de cineastas.


