Thunderbolts, la nueva apuesta del MCU, no logró cumplir con las expectativas económicas a pesar de haber sido una de las películas mejor recibidas por la crítica desde Spider-Man: No Way Home. La cinta recaudó $369,9 millones a nivel global, una cifra insuficiente frente a los $500 millones que necesitaba para cubrir costos y comenzar a generar beneficios. El golpe financiero ronda los $100 millones de pérdida para Disney, lo que reaviva el debate sobre el modelo actual del estudio.
Con un reparto cargado de estrellas como Sebastian Stan, Florence Pugh, David Harbour y Julia Louis-Dreyfus, Thunderbolts apostó por un enfoque centrado en personajes más grises, alejados del heroísmo clásico. Aunque la jugada fue bien recibida en papel y en crítica, el público no respondió igual. Las comparaciones con otros fracasos recientes como The Marvels son inevitables y ponen en duda el rumbo de la franquicia en esta fase de transición.

Además del golpe económico, la película fue objeto de controversia por una escena post-créditos que abordó un tema cultural sensible, generando ruido político y mediático. Mientras Disney analiza qué ajustar de cara a 2026 y con títulos como Los Cuatro Fantásticos en camino, Thunderbolts queda como una advertencia: no alcanza con tener calidad, hay que reconectar con el público global para sostener el universo que alguna vez fue imbatible.



