En la España de principios de los 60, una campaña benéfica bajo el lema "Siente a un pobre a su mesa" sirvió de excusa para que Luis García Berlanga y el guionista Rafael Azcona crearan "Plácido". La trama sigue a un hombre humilde que, en plena Nochebuena, recorre una ciudad de provincias con su motocarro, tratando desesperadamente de pagar la primera cuota del vehículo antes de que venza el plazo. Mientras tanto, las familias "bien" de la ciudad compiten por ver quién es más caritativo, exponiendo una hipocresía social que el director retrata con planos secuencia magistrales y un elenco coral insuperable.
La película no es solo una comedia; es un ejercicio de esperpento y sátira que logra equilibrar lo patético con lo hilarante. Protagonizada por Cassen, en un debut actoral consagratorio, y el inmenso José Luis López Vázquez, la cinta logró lo impensado: una nominación al Oscar a Mejor Película de Habla no Inglesa. Aunque perdió ante Como un espejo de Ingmar Bergman, su impacto cultural ha crecido con las décadas, convirtiéndola en un visionado obligatorio cada diciembre para quienes buscan algo más profundo que el típico mensaje edulcorado de las fiestas.
Si bien no es un contenido masivo de las plataformas más populares como Netflix o Disney+, "Plácido" se puede encontrar en servicios especializados en cine clásico y español. En Argentina, la opción más directa para disfrutarla en alta definición es FlixOlé (disponible también como canal en Amazon Prime Video). Verla hoy, en 2025, permite comprobar que su crítica sobre la falsa solidaridad y las miserias humanas sigue tan vigente como el primer día, confirmando que Berlanga fue, y sigue siendo, un adelantado a su tiempo.



