La década del 70 fue un período de intensa experimentación y transformaciones radicales en la música. En un contexto donde el rock and roll tradicional cedía terreno ante el punk, el disco y propuestas vanguardistas, la permanencia en la cima de los rankings resultaba una tarea sumamente compleja. Sin embargo, una canción logró destacarse como el tema de rock con la mayor permanencia en el número uno a lo largo de toda la década: My Sharona de la banda The Knack.
El récord anterior lo había establecido Paul McCartney con su banda Wings en 1976. El ex Beatle lanzó Silly Love Songs, una composición que logró conquistar el primer puesto del Billboard Hot 100 durante cinco semanas consecutivas.
Hacia finales de la década, en agosto de 1979, el grupo californiano The Knack irrumpió con una energía renovada. Su single My Sharona, fusionando la intensidad del punk con riffs pegadizos, escaló rápidamente hasta la cima de las listas de popularidad en Estados Unidos y consolidó una posición dominante durante seis semanas ininterrumpidas, superando así el éxito de McCartney.
Este logro convirtió a My Sharona en la canción de rock con la mayor longevidad en el número uno de los años setenta, además de ser el sencillo más vendido de 1979 en el país. El líder y vocalista de la banda, Doug Feiger, explicó que el éxito de su sonido directo radicó en mantener la perspectiva adolescente: "Es una canción honesta sobre un chico de catorce años".



