Tom Cruise volvió a desafiar los límites del cine de acción con una hazaña que quedará para la historia: realizó 16 saltos en paracaídas envueltos en llamas durante la filmación de Mission: Impossible - Dead Reckoning Part Two. La secuencia, parte del clímax de la película, le valió un Récord Guinness y fue registrada en un video promocional lanzado por Paramount Pictures. Como es habitual en su carrera, el actor no utilizó dobles de riesgo.
La película marcó un récord para la franquicia con una apertura de 200 millones de dólares y alcanzó los 360 millones en taquilla global. Cruise, que interpretó por casi tres décadas al agente Ethan Hunt, aseguró que el rodaje fue “la culminación de todos estos años”, aunque evitó confirmar si será su despedida definitiva de la saga.
Entre elogios de colegas como Ana de Armas y el reconocimiento de la industria, Tom Cruise reafirma su lugar como una leyenda viva del cine de acción. Con 62 años, sigue protagonizando escenas que la mayoría apenas se atrevería a imaginar.



