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Patrimonio

Recuperan la grabación de un show en Necochea del mejor Serú Girán

El registro fue realizado en julio de 1981 y dura poco más de una hora. Incluye clásicos de la banda y temas que luego saldrían en el disco “Peperina”. Permite apreciar de manera clara la potencia y calidad de los arreglos en vivo. Una perlita para los coleccionistas y amantes del rock local.

seru giran 1981

«Esto es Serú Giran en Necochea, Cine-Teatro París, hora 22.25 minutos», dice el locutor, o encargado de la grabación. Seguramente no sabía que iba a protagonizar un hallazgo en el revisionismo de recitales perdidos del rock nacional. Una perlita para alquimistas y amantes de las cintas olvidadas, que subieron días atrás a Youtube. «Buenas noches», se presenta Charly entre gritos de «buena, loco» o «bravo, loco» (muy de la época). Arrancan los acordes en teclado de «Llorando en el espejo». «Qué locos éramos los dos en los buenos tiempos». Comienza el show.

Seguirá «Parado en el medio de la vida», un Lebón auténtico: Con los ojos cerrados me ves mejor. Cómo amo sus caras, aunque a veces me den temor. Pero más allá de la excelencia compositiva e interpretativa del conjunto, lo que queda claro en el recital es el protagonismo de Charly. Es al que pide y ovaciona el público, y es también el único que habla y presenta canciones.

«Vamos a tocar un tema de Bicicleta«, avisa. Afinan y empiezan a emerger los primeros acordes de Alicia en el País. La exaltación del público demuestra que ya en ese momento era un hit esperado en los recitales de Serú, en plena dictadura. En un teatro de un balneario bonaerense, cerca de la medianoche, con un gobierno militar y un clima tan íntimo como estremecedor que crea la canción alegórica, se escucha: «No cuentes lo que viste en los jardines, el sueño acabó. Ya no hay morsas ni tortugas. Un río de cabezas aplastadas por el mismo pie juegan cricket bajo la luna. Estamos en la tierra de nadie, pero es mía. Los inocentes son los culpables, dice su señoría, el Rey de espadas».

Charly está de buen humor. Se nota. En algún momento hará bromas refiriéndose al sonidista Amílcar Gilabert. Es el turno de «A los jóvenes de ayer». Lo presenta: «Vamos a tocar un tema que cuenta la historia del tango». Pasan unos segundos, se corrige: «En realidad no cuenta la historia del tango, cuenta la historia de lo que pasa con el tango ahora». Y arrancan en una gran versión protagonizada por armonías vocales que diferenciaban al grupo del resto de la escena musical del momento. Hay un aire de coros a Abbey Road. «Míralos, míralos, están tramando algo. Pícaros, pícaros, quizás pretenden el poder».

Luego llega Lebón con «Cuánto tiempo más llevará» («Y con el tiempo, la magia de estar aquí. Vas suponiendo que sabés adónde debes ir»). La lista de temas tiene cierta concordancia con la del disco en vivo Yo no quiero volverme tan loco. Aunque éste último iba a ocurrir en diciembre de ese año y fue doble. Una perlita que no está en Yo no quiero… y que sí hicieron en Necochea es Perro Andaluz, con un Pedro desplegando todo su virtuosismo. «Te encanta caretear, ser aceptada donde te odian más. Velocidad mental, estratagemas y saber actuar», remarca Charly en su canto, acentuando las frases. Llega una pequeña improvisación. Todo suena aceitado.

Vuelven a improvisar. Esta vez van a hacer «algo moderno», anuncia. Sonido de teclado, bailable, que remite a los primeros recitales de Serú cuando hacían la parodia «Disco shock». «Mis amigos, en esta noche de gala, Pedro Aznar y su órgano que habla», cierra ese segmento Charly entre sonrisas.

El recital se produjo un mes antes de que saliera a la venta Peperina, el último álbum de estudio de la primera etapa de la banda. En esa época Charly describió el disco Peperina en una entrevista con Víctor Pintos y Pettinato: «Todo tiene una onda John Lennon. Para mí, el grupo modelo, como cosa clásica, son Los Beatles».

“Esto pasaba como anticipo de nuestros disco Peperina, que está cumpliendo 40 años. Fue un recital que dimos en el Cine Teatro París de Necochea en julio de 1981 y que pudimos recuperar gracias a las almas que cuidan las cosas bellas”, subió Lebón a Instagram. Según indicó, la grabación original del cassette y su posterior digitalización estuvo a cargo de Fernando Alberto González y la investigación y limpieza del audio fue tarea de Lautaro Guido Pavía. La difusión del hallazgo también estuvo a cargo de Futura – Comunicación digital.

Es el momento de Peperina en el show. «Vamos a hacer un tema nuevo», anuncia Charly la canción sobre una mujer que «se enamoró de hombre con pelo largo, un hippie de los años sesenta, conoció a Daniel Grinbank, representante de Serú Girán, y él le mostró los dólares, directamente, y ella le dijo: te amo, te odio, dame más». La destinataria era Patricia Perea, que siendo corresponsal cordobesa para El Expreso Imaginario había hecho una fuerte crítica al recital de Serú. Falleció en 2016 «Por mucho tiempo quedé estigmatizada en el personaje Peperina, señaló un año antes de morir, en una entrevista con el diario La Voz del Interior. «Hubo personas que se sintieron muy heridas con esa crítica, con el hecho de que una adolescente les dijera la verdad. No les gustó, además, que no quisiera prenderme en la de ellos. Tuve ofertas para meterme en sus historias, pero yo sabía que no iba a terminar bien». En el libro Esta Noche Toca Charly, Roque Di Pietro cita una entrevista a Charly en la que le preguntan sobre cómo tomó la canción la destinataria. «Luego de escuchar el tema le dijo a mi representante que yo era un buen sociólogo, pero Serú Girán le seguía sin gustar».

Foto: Captura video

El recital en Necochea sigue con «un par de temas viejos». «El Mendigo en el Andén» («Si así fue, seguro así será») y otra perlita del recital: la versión de «Seminare» en la que Charly homenajea a «Muchacha Ojos de Papel» en el minuto 39.50. Arranca la parte íntima del show. «Estos temas que vienen ahora matan», anuncia. Llegarán Desarma y Sangra, un tema «que habla de la high sociality» («Si las sanguijuelas no pueden herirte, no existe una escuela que enseñe a vivir»), San Francisco y el Lobo («Abrieron heridas que no cerrarán jamás»), y Cinema Verité («Y yo estoy con la máquina de mirar, justo en el paraíso para filmar»).

«¿Están ahí?», pregunta Charly después del set acústico–íntimo. Arrancan los acordes. «Era una noche tormentosa, los lobos aullaban en Transylvania», susurra en plan humorístico. Ahora arranca la música en tonos menores, un clima de oscuridad pero mirando hacia adelante. El bajo «fretless» de Pedro. Se sumará lentamente Moro, y David cantando de manera única. Suena Noche de Perros. «Puede ser que estés muy muy lejos de tu casa, justo en el lugar que nació tu corazón». Se corta la cinta. Un final abrupto. Igual que el de Serú que meses después se separará en su mejor momento. Recitales como el de Necochea dan testimonio de esta afirmación.

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