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INVESTIGACIÓN

Se supo cómo murió la perra de Gene Hackman, en medio del misterio que rodea al caso

La autopsia definitiva a la mascota del actor y su esposa dejó datos devastadores sobre lo que pasó. Ambos rescataban perros de la calle desde hace años.

gene hackman

Recientemente se conoció el informe de la autopsia a la perra que tenía Gene Hackman y Betsy Arakawa, tras la confirmación de las causas médicas que provocó la muerte de la pareja.

El documento que publicó la agencia AP es oficial y lo hizo el laboratorio veterinario del Departamento de Agricultura del estado de Nuevo México.

Qué le pasó a la perra de Hackman y Arakawa

De acuerdo al reporte, Zinna, la perra de 12 años que tenían Gene Hackman y Betsy Arakawa, murió debido a la deshidratación y al hambre, por haber quedado encerrada muchos días en una jaula especial.

El informe señaló que, al igual que Arakawa, Zinna tenía una momificación parcial, lo que denotó el tiempo que llevaba muerta. Los especialistas certificaron que la mascota no tenía ninguna evidencia de enfermedad infecciosa, trauma o envenenamiento que pudiera haber desencadenado su muerte. “Su estómago estaba prácticamente vacío, salvo pequeñas cantidades de pelo y bilis”, puntualizó el informe.

Gene Hackman y Betsy Arakawa eran fanáticos de las mascotas. Rescatistas desde hace años, siempre intentaban salvar perros de la calle. En los últimos años, vivían junto a Zinna (abreviatura de Zinfindel), una hembra mezcla de kelpie australiana con mestiza que tenía 12 años y fue la que murió; Bear, un pastor alemán, también veterano; y Nikita (Nikki), una pastora Akita, de 7.

Zinna fue encontrada sin vida dentro de una jaula en el armario del baño en el que también encontraron el cuerpo de Betsy Arakawa, mientras que los otros perros sobrevivieron.

La razón por la que el animal quedó allí era porque Arakawa siguió estrictamente las indicaciones que les dijeron quienes la operaron a la perra. Hace muy poco, Zinna se había sometido a una operación y, por recomendación de los cirujanos veterinarios, debía estar separada de los otros dos perros.

Como todos eran muy unidos, solían jugar y correr juntos, algo que Zinna tenía que evitar hacer para poder recuperarse más rápido del problema de salud que sufría. Por eso, Arakawa, en algún momento de esa semana fatídica, tomó la decisión de encerrarla en la jaula en la que siempre la llevaban.

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