El universo de la animación digital y una de las franquicias más emblemáticas de la cultura popular contemporánea regresarán a las salas de la provincia, configurando el lanzamiento familiar más esperado de la temporada cinematográfica invernal. Este jueves 18 de junio, las cadenas de exhibición de Mendoza albergarán el estreno oficial de Toy Story 5, la quinta entrega de la saga de Disney y Pixar que volverá a la pantalla grande luego de un intervalo de siete años. En esta oportunidad, el guion de la producción abandonará los conflictos tradicionales del abandono infantil para adentrarse en una aguda y divertida reflexión sobre el impacto de los dispositivos móviles, las inteligencias artificiales y las nuevas dinámicas de entretenimiento a las que accederán las infancias en la actualidad.
La trama argumental de este nuevo largometraje sigue de cerca los pasos de los históricos Woody, Buzz Lightyear y Jessie, quienes deben unir fuerzas para proteger la estabilidad emocional de su pequeña dueña, Bonnie. El conflicto central se dispara con la llegada al hogar de Lilypad, una moderna y disruptiva tablet interactiva equipada con conceptos muy particulares sobre cuáles son los mejores estímulos para el desarrollo de la niña. A partir de esa premisa, el relato construye una travesía colmada de humor y persecuciones donde los viejos juguetes de tela y plástico intentan revalidar el valor del juego analógico frente al magnetismo hipnótico de las pantallas y los algoritmos virtuales.
El desembarco de la cinta desató una fuerte oleada de repercusiones entre los principales centros de crítica especializada del mundo, cosechando un promedio mayoritariamente favorable pero convirtiéndose, al mismo tiempo, en la pieza con el puntaje general más bajo de la saga. Columnas de prestigiosos medios como Variety, The Hollywood Reporter e IndieWire la definieron como una secuela ágil, conmovedora e irresistible que hace honor a la longevidad de la marca, elogiando la inteligente manera de retratar la ansiedad generacional ante el avance tecnológico. En la vereda opuesta, cabeceras como The Guardian y Rolling Stone lanzaron duros cuestionamientos al considerar que el film evidencia un desgaste inocultable de la fórmula comercial, tildándola de ser un producto corporativo impecable por fuera pero carente de alma en su narrativa interna.



