La espera terminó para los fanáticos del terror. Este jueves 4 de septiembre, se estrenó en los cines El Conjuro 4: Últimos ritos, el noveno y último capítulo de la popular saga protagonizada por Vera Farmiga y Patrick Wilson. Con dirección de Michael Chaves, esta entrega final llegó a la pantalla grande con la promesa de ser un cierre emotivo y perturbador para la historia de los reconocidos investigadores de lo paranormal, Ed y Lorraine Warren.
La trama de este nuevo film se centró en un caso real, el de la familia Smurl, que durante 15 años vivió aterrorizada por fenómenos paranormales en su hogar en Pensilvania. La historia comienza con los Warren ya retirados, y su hija Judy presentando a su novio en un asado familiar. Sin embargo, la paz se rompió cuando Judy empezó a tener visiones. En paralelo, la familia Smurl adquirió un objeto maldito que los vinculará directamente con los Warren, obligándolos a regresar a la acción y poniendo a prueba el delicado equilibrio entre el deber y la seguridad de su propia familia.
La película, que ya recibió elogios de la crítica especializada, fue un buen balance entre terror y emociones. A diferencia de las entregas anteriores, esta se metió de lleno en la intimidad de los protagonistas, explorando sus miedos y la complicidad que los unió durante años. Aunque la saga de El Conjuro concluyó, el universo que creó James Wan todavía no lo hará. De hecho, los productores dejaron entrever que podría haber una serie derivada para HBO, que expandiría la historia y podría explorar nuevos casos.



