Finalmente se terminó el misterio. La tercera temporada de Euphoria aterrizó en HBO Max este domingo 12 de abril de 2026, y el reencuentro con los personajes de Sam Levinson no fue precisamente luminoso. Con un salto temporal de varios años, la serie abandona los pasillos de la preparatoria para mostrar a una Rue (Zendaya) y compañía lidiando con las consecuencias de sus decisiones adolescentes en plena vida adulta.
El primer episodio, titulado "Ándale", nos sitúa en una realidad asfixiante. Rue trabaja ahora como "mula" transportando drogas para saldar una deuda millonaria con Laurie, la traficante que la acecha desde la temporada anterior. En medio de este caos, el personaje de Zendaya (que sigue siendo el pilar interpretativo de la serie) busca una redención inesperada en el cristianismo, un eje místico que parece será central en esta entrega. Mientras tanto, el resto del grupo no corre mejor suerte: Cassie y Nate preparan una boda marcada por la toxicidad y la monetización de contenido en redes, y Maddy intenta abrirse camino como representante de influencers.
Uno de los puntos más sensibles del estreno fue el manejo de las ausencias reales del elenco. Tras los fallecimientos de Angus Cloud (Fezco) y Eric Dane (quien terminó sus escenas antes de morir en febrero de este año), la serie optó por mantener vivo a Fez, quien cumple condena en prisión, mientras que el episodio incluyó sentidos homenajes In Memoriam para los actores y el productor Kevin Turen. Aunque la crítica internacional se muestra dividida sobre si la trama está a la altura de la espera, la apuesta estética (rodada nuevamente en película analógica) sigue siendo el envoltorio hipnótico que mantiene a la audiencia cautivada.



