María Becerra y Paulo Londra unieron voces en “Ramen para dos”, una balada urbana cargada de melancolía, influencias del R&B y una narrativa de ruptura sin reconciliación. La canción, que había nacido espontáneamente en un vivo de Instagram, se convirtió en una de las colaboraciones más esperadas por sus fanáticos. Con frases directas y confesionales como “Sigo pidiendo ramen para dos” o “Pero si nunca fuimos los dos”, el tema retrata dos versiones de una misma historia de amor fallido.
El videoclip, dirigido por Diego Peskins, acompaña la intensidad emocional con una estética animé y kitsch. María aparece acostada en su cuarto, rodeada de peluches, gatos y luces suaves, en un entorno que parece congelado en el recuerdo. La figura de Londra, como un eco del pasado, aparece intermitente, acentuando la idea de un vínculo que sigue presente en la mente, pero no en la realidad. Todo está teñido de soledad, deseo no correspondido y la imposibilidad de cerrar el ciclo.
El lanzamiento había sido postergado debido a la reciente internación de Becerra por un embarazo ectópico, una experiencia que ella misma compartió en redes. Durante ese tiempo, se volcó a la pintura como forma de canalizar sus emociones, y fue justamente una obra inspirada en esta canción la que compartió antes del estreno. “Es un rayito de sol en medio de esta neblina”, escribió. Con “Ramen para dos”, la Nena de Argentina vuelve al centro de la escena con una canción profunda, íntima y visualmente poderosa.



