Delicioso

Cómo se prepara la mejor receta para hacer tu propia harina de almendras

Descubrirás el mejor procedimiento para poder llevarlo a cabo. Es una de las mejores alternativas para cuando quieres hacer alimentos bajos en calorías.

Sin lugar a dudas la receta de harina de almendras es un clásico que siempre ha estado presente en la repostería tradicional. Desde el turrón blando, los polvorones, los panellets hasta los macarons. Con la tendencia actual de comer más sano y reducir los refinados, la harina de almendra se ha convertido en un recurso casi indispensable. Nos permite reinventar postres típicos en versiones sin gluten y en muchos casos más saludables.

Es preciso enfatizar que la harina de almendras es una opción mucho más saludable y ligera que la de trigo. Es una de las mejores alternativas para cuando quieres hacer alimentos bajos en calorías, debido a que se hace con almendras molidas, como su nombre lo dice.

Para nuestra receta sabremos que este alimento no sólo es una gran fuente de fibra, que ayuda a mantener una digestión saludable, sino que también contiene una cantidad considerable de proteínas, ayudando en la reparación y construcción de tejidos.

Este alimento es una gran fuente de fibra.

Ingredientes harina de almendras

  • 200 gramos de almendras crudas.

Con relación a la receta para preparar tu propia harina de almendras, habrá que calentar agua en una olla hasta que hierva. Colocamos las almendras en el agua hirviendo durante unos 60 segundos.

En tanto, tendremos que escurrir las almendras y enjuagarlas con agua fría hasta que les puedas quitar la piel fácilmente. Dejamos secar tus almendras en una toalla limpia al aire libre.

También puedes secarlas en un horno a baja temperatura durante 10 o 15 minutos; muévelas de vez en cuando para que no se quemen. Coloca las almendras en un procesador de alimentos o una licuadora de alta potencia; pulsa o machaca a intervalos cortos para evitar que las almendras se derritan.

Una vez que las almendras se hayan convertido en un polvo fino, tamiza la harina para eliminar los trozos más grandes, si quedan trozos grandes, puedes volver a molerlos.