En los últimos meses, se ha detectado una nueva estrategia delictiva que utiliza un objeto cotidiano para vulnerar la seguridad de los vehículos: una simple moneda. Identificada en diversas ciudades del país, esta técnica representa un riesgo creciente para los conductores.
¿Cómo funciona este método?
Los delincuentes colocan una moneda u otro objeto metálico en la ranura de la manija de la puerta del auto, impidiendo el correcto funcionamiento del cierre centralizado. Como resultado, aunque el propietario cree que ha asegurado su vehículo, la puerta queda desbloqueada y permite a los ladrones ingresar sin dificultad.
Esta maniobra suele realizarse en lugares con poca vigilancia, como estacionamientos de centros comerciales, donde los delincuentes pueden actuar sin ser detectados. Además de facilitar el acceso inmediato, les permite identificar autos con objetos de valor en su interior o modelos de alta demanda en el mercado negro.

Cómo evitar ser víctima de este truco
Para reducir el riesgo de caer en esta trampa, se recomienda adoptar las siguientes medidas de seguridad:
Verificar manualmente el cierre de las puertas: No confiar solo en las señales electrónicas del auto. Es importante comprobar que todas las puertas estén correctamente trabadas antes de alejarse.
Evitar dejar objetos de valor a la vista: Mochilas, carteras y dispositivos electrónicos pueden atraer la atención de los delincuentes y convertir el auto en un blanco fácil.
Revisar las manijas antes de ingresar al vehículo: Si se encuentra una moneda u otro objeto extraño en la manija, es aconsejable cambiar de ubicación el auto y notificar a la seguridad del lugar.
La importancia de la prevención
Adoptar estos simples hábitos puede marcar la diferencia y evitar que los delincuentes se aprovechen de este método para acceder a los autos. La clave está en la atención al detalle y en la implementación de medidas preventivas para garantizar la seguridad vehicular.



