La justicia mendocina determinó que las dos apuñaladas que asesinaron a Cristian Vergara en febrero del 2020 fueron producto de la defensa propia ejercida por Patricia Garnica. De esta manera, la mujer de 34 años, que estaba imputada por homicidio agravada por el vínculo, quedó sobreseída sin culpa ni cargo porque era víctima de violencia de género.
Garnica solo estuvo una semana en una comisaría y luego obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria por tener un hijo de un año y medio. Pese a esto, existía la posibilidad de que se enfrente a un jurado popular, lo que la hubiera podido condenar a prisión perpetua.
La fiscal del caso, Andrea Lazo, solicitó el sobreseimiento de Garnica. A esto adhirieron los abogados de la víctima fatal y, por supuesto, los defensores de Patricia Garnica. La solicitud fue aceptada por el juez Federico Martínez.
El magistrado encontró pruebas necesarias de que Patricia Garnica sufrió violencia de género durante varios años y que, en la mañana del 13 de febrero del 2020, había vuelto a ser víctima de las agresiones de Vergara. Por esto, liberó a la mujer de 34 años sin culpa ni cargos.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR CONDENAS - Penas de hasta 15 años y medio de prisión por el secuestro extorsivo de un joven en Guaymallén
