Este martes 17 de diciembre de 2024, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido alertas naranjas y amarillas por tormentas fuertes y vientos intensos que afectarán varias provincias del país. En particular, Mendoza se encuentra entre las zonas más afectadas, con condiciones meteorológicas peligrosas que podrían impactar significativamente en la región.
Una alerta amarilla indica la posibilidad de fenómenos meteorológicos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas. En cambio, una alerta naranja anticipa fenómenos peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente. Mendoza, especialmente en su zona este, se encuentra bajo una alerta naranja por tormentas fuertes por la noche, lo que implica lluvias intensas, caída de granizo y vientos muy fuertes que pueden afectar gravemente a la región.
Durante la tarde, Mendoza estará bajo alerta amarilla en su este y centro, donde se esperan tormentas aisladas que podrían estar acompañadas de abundante caída de agua en cortos periodos, actividad eléctrica intensa, ráfagas y posible granizo. Se prevé que las precipitaciones acumuladas puedan alcanzar entre 10 y 50 mm, con algunas zonas pudiendo superar estos valores. A medida que avance la tarde, las condiciones se agravarán, y hacia la noche la alerta se elevará a naranja en el este de Mendoza, con lluvias más intensas y riesgos asociados a fenómenos severos.

El este de Mendoza, en particular, se verá afectado por tormentas fuertes y severas, con precipitaciones que podrían superar los 70 mm en algunas zonas, acompañadas de granizo de diversos tamaños y ráfagas de viento que podrían superar los 60 km/h. Esta zona se encuentra en el centro de las advertencias, con un pronóstico que prevé lluvias intensas, lo que podría generar problemas de visibilidad y cortes de electricidad.
A nivel de vientos, Mendoza también está en alerta amarilla durante la tarde, especialmente en su este, donde se prevé la presencia de vientos del sector norte con velocidades entre 35 y 50 km/h y ráfagas que podrían superar los 65 km/h. Las condiciones ventosas podrían agravar las tormentas y generar riesgos adicionales en la región.
La población en Mendoza debe estar especialmente alerta a los cambios climáticos y tomar precauciones ante la posibilidad de daños materiales, caída de árboles, interrupción de servicios y otros efectos adversos de las tormentas y vientos fuertes. Se recomienda seguir las indicaciones de las autoridades locales y evitar la circulación en áreas de riesgo.



