AMPROS emitió una grave denuncia respecto a la crisis que atraviesan los hogares de albergue para niños y adolescentes en Mendoza, donde la sobrepoblación y el hacinamiento afectan la calidad de vida de los menores. Según detallaron, la mayoría de estos hogares tienen capacidad para albergar a 12 menores, pero en la actualidad alojan entre 20 y 35, generando situaciones de hacinamiento extremo.
La situación es tan crítica que, en muchos casos, dos niños deben compartir una cama, mientras que otros duermen en colchones en el piso. AMPROS también advirtió que en algunas viviendas, el comedor ha sido transformado en una improvisada habitación, sin espacios adecuados para realizar tareas escolares ni privacidad. Además, los menores no cuentan con lugares para guardar sus pertenencias, lo que agrava aún más el panorama.
Desde el gobierno provincial admitieron la situación denunciada por la organización, aunque destacaron que ya se están tomando medidas para mitigar la crisis. Recordaron que en mayo el gobernador anunció la apertura de 12 nuevos hogares de albergue, de los cuales dos ya se encuentran en funcionamiento. Sin embargo, la respuesta ha sido insuficiente frente a la creciente demanda y las condiciones deplorables que enfrentan los menores.
Organismos de derechos humanos y profesionales de la salud han insistido en la necesidad de que se tomen acciones urgentes para garantizar el bienestar y la seguridad de los niños y adolescentes que residen en estos hogares. La situación requiere no solo soluciones de infraestructura, sino también la implementación de políticas integrales que aseguren una vida digna para estos menores.


