Un proyecto presentado en la Cámara de Diputados de Mendoza propone declarar Patrimonio Cultural Inmaterial a la Ruta del Vitimigrante, un circuito que recorre los departamentos de Rivadavia, San Martín, Junín, Santa Rosa y La Paz con el objetivo de preservar el legado de los inmigrantes que impulsaron el crecimiento de la actividad vitivinícola en la región y potenciar el turismo.
La iniciativa, impulsada por la diputada Gabriela Lizana, sostiene que entre 1870 y 1960 miles de inmigrantes provenientes de Europa, Medio Oriente y otras regiones transformaron el paisaje del Este mendocino mediante el desarrollo de viñedos, bodegas, acequias, molinos y otras obras vinculadas a la producción vitivinícola.

En sus fundamentos, el proyecto también reconoce que los pueblos huarpes habían desarrollado previamente un sistema de acequias y canales para el aprovechamiento del agua, conocimientos que luego fueron incorporados y ampliados por los inmigrantes. El texto define ese proceso como un "ADN mestizo", resultado de la combinación entre la sabiduría ancestral indígena y los aportes de quienes llegaron al país para desarrollar la vitivinicultura.
Sin embargo, la propuesta concentra el reconocimiento patrimonial únicamente en la figura del Vitimigrante, lo que volvió a instalar el debate sobre la visibilización del aporte de los pueblos originarios en la historia argentina. En ese contexto, el proyecto recuerda la polémica generada en 2021 por una frase del entonces presidente Alberto Fernández, cuestionada por minimizar el papel de las comunidades indígenas en la construcción de la identidad nacional.




