La provincia de Mendoza confirmó el primer caso local de la nueva cepa de gripe A H3N2, correspondiente al subclado K, una variante que genera preocupación a nivel internacional por su rápida capacidad de contagio. El paciente es un turista español de 74 años, actualmente internado en el hospital Carrillo, ubicado en Las Heras.
Según información oficial, las muestras clínicas fueron remitidas al Instituto Malbrán, el organismo nacional de referencia en diagnóstico, investigación y vigilancia de enfermedades infecciosas, que ratificó la presencia del subclado K tras los análisis de secuenciación genómica.
El hombre había arribado a Mendoza para pasar las fiestas de fin de año, pero a las 48 horas comenzó a presentar fiebre elevada, seguida de dificultad respiratoria, lo que motivó una consulta en la guardia del Hospital Central y su posterior derivación e internación.
Desde el ámbito sanitario indicaron que el cuadro se vio agravado por múltiples comorbilidades, entre ellas EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), cáncer de próstata y artritis, factores que incrementan el riesgo de complicaciones graves frente a infecciones respiratorias.
Las autoridades del hospital Carrillo señalaron además que, hasta el momento, ningún familiar o contacto estrecho del paciente ha presentado síntomas compatibles con la gripe A H3N2, lo que reduce el riesgo inmediato de brotes secundarios.

Los especialistas remarcan que la severidad clínica, al igual que en otras gripes estacionales, depende en gran medida de la biografía sanitaria de cada paciente, con mayor vulnerabilidad en niños pequeños, adultos mayores, embarazadas y personas con enfermedades de base.
Entre los principales síntomas de la gripe A H3N2 se destacan la fiebre alta, la tos seca persistente, el dolor de garganta, los dolores musculares, la fatiga intensa, los dolores de cabeza, la congestión nasal, los escalofríos y la sudoración. Si bien la mayoría de los pacientes se recupera en aproximadamente una semana, existen complicaciones posibles, como la neumonía bacteriana, infecciones de oído, sinusitis y el empeoramiento de patologías crónicas como asma, diabetes o insuficiencia cardíaca.
Desde la cartera sanitaria nacional aclararon que las vacunas específicas contra esta nueva variante aún no han llegado al país, aunque se espera su disponibilidad entre febrero y marzo. No obstante, remarcaron que aplicarse las vacunas actuales sigue siendo clave para reducir cuadros graves, internaciones y mortalidad, especialmente en los grupos de riesgo.

