En una velada donde abundaban los tragos y las risas, un hombre conoció a dos mujeres con las que conectó inmediatamente, y unos momentos más tarde, las invitó a irse a su casa junto a él, donde seguiría la fiesta.
Una vez en su casa, siguieron ingiriendo alcohol y una de las mujeres habría introducido alguna sustancia en su vaso, por lo que a la hora de dirigirse al cuarto, el sujeto se quedó dormido, y no se levantó hasta el siguiente día.
La víctima les dijo a los policías que entre los elementos que le faltaban se encontraban dos televisores, una notebook, celulares, dinero y documentación personal.
El robo quedó grabado por una cámara de seguridad.
