Ahora espera en cuarentena el resultado de los hisopados nasales, bucales y análisis de sangre para conocer a ciencia cierta si es "un resfrío común" como él sostiene convencido, o debe someterse a un tratamiento por COVID-19.
"Acá estoy, aislado, no entra nadie más que el personal del hospital que viene a tomarme la temperatura, la presión y la saturación (de oxígeno). No estoy medicado, no tengo suero, nada. Hay que esperar a que estén los resultados", sostuvo Emiliano.
Una dolencia previa
Pero en Emiliano Maurino, el coronavirus y la leucemia están íntimamente ligados. En 2017, como última posibilidad para combatir la enfermedad que lo aquejaba, se sometió a un trasplante de médula y desde entonces, hace una vida normal, pero al mismo tiempo debe extremar los cuidados."Por mi condición debo tener cuidados, me puse en contacto con mi oncóloga, le conté dónde estuve y aunque no tenía ningún síntoma ella como precaución me aconsejó que me aislara dos o tres semanas en la casa. Cuando llegué el lunes a San Rafael consulté a mi médico clínico y me dijo exactamente lo mismo. El miércoles fui a buscar el certificado para presentarlo en el trabajo. Ahí me revisaron y detectaron un leve resfriado. Y se hizo lo que corresponde, me derivaron al hospital y activaron el protocolo", relató.
Por eso "una de la cosas falsas que se difundieron es que no me quería internar. Es mentira porque, si hubiera sido así, no iba al médico o no me presentaba en el hospital. Se han dicho muchas inexactitudes", aseguró Emiliano.
