Quién pensaría que luego de tantos años, justamente un 20 de junio del año 1975 llegaría a mis recuerdos , el juramento de fidelidad a nuestra enseña patria, este hecho marcó mi vida para siempre, pues desde ese momento supe que mi vida no me pertenecía a mi sino a mi pueblo, o sea que estaría al servicio de mis semejantes.
Fue justamente allí donde aprendí que ante las crisis es cuando tu mente debe estar más fría, más pensante, que lo importante es conocer a quién te enfrentas, saber de las capacidades, vulnerabilidades y movimientos del enemigo, sin subestimar que este está preparado, en algunos casos mejor que yo, hoy viejo soldado sigo pero esta batalla me ha golpeado fuerte, con muchas debilidades que no tenía siendo un joven soldado. Además, me resulta desconocido, mi organismo no lo conoce, los científicos tampoco saben mucho de él.
Con el tiempo dejé el servicio activo, pero cuando se tiene una vocación de servicio tan intensa, el soldado no deja de serlo. Conocer a Marcelo Ortiz, fue una bendición, la que me llevó a practicar ese amor al prójimo a través del arte de la comunicación, fue así de esta manera que hoy me permito contarles mi Batalla contra el covid-19.
.
Desde el comienzo mismo de esta pandemia en el mundo entero, mi objetivo fue informarme de todo lo mal que este enemigo invisible le hacía a nuestra humanidad.
Recuerdo mi participación en vendimia donde ya tomaba mis precauciones, toda vez que un extranjero se acercaba a pedir una foto o una autógrafo. Si, aunque usted no lo crea, no se por qué, pero eso sentía.
Todos los días seguir la información no solo de Argentina sino del mundo entero, me cuidé durante más de doscientos días, por mi patología, además de ser de alto riesgo por mis floridos cuarenta y seis, mmmmm no en realidad sesenta y seis, al fin de cuenta uno tiene los años que quiere tener.
Este arte de la comunicación y el amor a nuestros semejantes me permite hoy llegar y contarles en primera persona mi Batalla Final, contra este virus. Estoy cursando el séptimo día, no sé cómo termina esto, solo puedo contarles, de las charlas privadas que he tenido con quienes confiaron en mi profesión, por supuesto nunca se enterarán quién o quiénes son y fueron.
El conocer de ante mano por diversos comentarios, los cuales algunos coinciden y otros no, entiendo que cada organismo es distinto, es importante también como estemos preparados mentalmente para afrontar este virus.
Por el momento no he tenido fiebre; desde que concurrí al hospital local, me medicaron, pues los síntomas eran más que evidentes, fuerte tos seca, dolores de cabeza, además de tener un problema respiratorio.
Durante los primeros días el dolor de cuerpo es intenso, ardor de ojos, tiritones internos, también articulaciones, principalmente las rodillas. Aun en estos momentos sigo con dolores cada vez más leves.
La diarrea también paso por aquí, siguiendo los consejos de los profesionales, mucha hidratación y buena alimentación se combate, pese a todo.
La falta de aire es normal, por supuesto que es a lo que más le doy atención. En algún momento que me parecía estaba bien como ahora, caminaba y al momento tenía tos y aparecía la falta de aire, la que al quedarme quieto y tranquilo desaparecía. Dejo constancia que los profesionales también me lo habían adelantado.
Las molestias no son sostenidas por muchas horas, de hecho no sé cómo estaré los próximos minutos.
Consejo no hagan como yo, hablar mucho también es desgaste, lo que es aprovechado muy bien por el enemigo invisible.
Estoy librando esta batalla, no sé cómo terminará, estoy convencido que todo saldrá bien, porque soy obediente, me cuido hace más de doscientos días. Me tocó porque este virus está en todos lados, hay que prepararse mentalmente por si te toca, es importante no desesperar.
El afecto de los que te quieren es muy importante, cada saludo, cada llamada es una inyección de vida, el trabajo de los profesionales de la salud del Hospital de Uspallata, para mi resulta muy reconfortante, sin dejar de lado a todos los vecinos de esta hermosa comunidad que colaboran en nuestro aislamiento.
Resumiendo, no tener miedo, tener fe mucha fe, creer en uno mismo, soy de alto riesgo para este virus, pero aquí!!!! No se entrega nadie!!!!!!.
NO TENGAN MIEDO, TENGAN RESPETO Y CONCIENCIA, HAY QUE CUIDARSE. YO ESTOY SEGURO LE GANO, SOLO NECESITO TIEMPO.
TAMBÍEN TE PUEDE INTERESAR: URGENTE - El Intendente de General Alvear Walther Marcolini POSITIVO DE CORONAVIRUS
