Con un pronóstico de sequía extrema para el próximo año y un verano que se anticipa más caluroso de lo habitual, Mendoza aplica severas sanciones económicas para frenar el derroche y uso indebido del agua.

El escenario hídrico es crítico. El Departamento General de Irrigación advirtió que el Río Mendoza presentará niveles muy bajos, mientras que el Servicio Meteorológico Nacional anticipa un verano con mayor cantidad de días extremos y olas de calor más frecuentes, en un contexto climático neutral sin lluvias significativas a la vista.

Frente a esto, la provincia recuerda la vigencia de restricciones permanentes (válidas las 24 horas, todo el año) como el riego de calles pavimentadas o el lavado de veredas con manguera, cuyas multas van desde los $179.207 en la primera falta hasta superar los $716.830. Además, durante el período estival (1 de septiembre al 31 de marzo), se prohíbe entre las 8 y las 22 horas el riego de jardines, el llenado de piletas y el riego de calles de tierra, con sanciones que van desde $89.603 hasta $358.415.
La infracción más grave es el uso de conexiones clandestinas, que conlleva una multa única de $1.098.274, más el corte y retiro de la instalación ilegal.



