La Provincia de Mendoza activó un operativo especial en Alta Montaña para reforzar el monitoreo del volcán Planchón-Peteroa, que se mantiene bajo alerta técnica amarilla. La iniciativa contempla la instalación de cinco nuevas estaciones multiparamétricas y el despliegue de un trabajo coordinado entre el Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar), el Gobierno provincial y la Municipalidad de Malargüe, con un rol central del Ministerio de Seguridad y Justicia a través de Defensa Civil y del Cuerpo de Aviación Policial (CAP).

Este jueves, la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, llegó por vía terrestre al lugar para supervisar los equipos junto a los directores de Defensa Civil y del Cuerpo de Aviación Policial, Daniel Burrieza y Antonio Ibaceta, respectivamente. También estuvieron presentes Sebastián García, director del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV) del Segemar; la coordinadora del área sanitaria y directora del Hospital Regional, Yolanda Carbajal, y el intendente Celso Jaque con su equipo municipal.
“Se trata de un proyecto importante que inició el Gobierno de Mendoza en 2017. Este año se firmó un nuevo convenio con el Segemar, siendo este el segundo acuerdo”, destacó Rus, subrayando la continuidad del plan para reforzar la seguridad ante la actividad volcánica.
Un modelo para la región
El operativo, que se desarrollará durante 15vdías, aprovecha la única ventana climática del año entre enero y marzo, cuando las condiciones de la Alta Montaña permiten el acceso a zonas aisladas por nieve y hielo. El objetivo es instalar, por primera vez del lado argentino, un sistema robusto de monitoreo permanente que permita anticipar escenarios y reducir la incertidumbre frente a un volcán que en los últimos años ha registrado emisiones de ceniza y gases.

Hasta ahora, Mendoza contaba con una única estación propia y dependía del intercambio de información con Chile. Ahora se sumarán estaciones sismológicas de alta sensibilidad, equipos GNSS para medir deformaciones del terreno, sensores de gases volcánicos y cámaras de monitoreo continuo, incluyendo una fija al cráter. Dos estaciones estarán en el borde del cráter, en sectores de difícil acceso, lo que convierte al operativo en un desafío logístico de gran magnitud.
“Vamos a hacer un modelo para el resto de los volcanes y para poder propiciar nuevas inversiones tecnológicas que tengan que ver con la ciencia, con la mejora de la seguridad en las comunidades. Mendoza tiene las herramientas, la capacidad y los profesionales para poder hacerlo”, afirmó Mercedes Rus.
Además, la funcionaria resaltó la coordinación entre organismos: “Defensa Civil viene trabajando en el proyecto, así como el Ministerio de Salud, que relevó a los puesteros y permite tener información precisa de quiénes tienen influencia en la zona. También ha sido clave el trabajo de la Patrulla de Rescate y del Cuerpo de Aviación Policial (CAP), especialmente en las estaciones ubicadas en el borde del cráter, y la colaboración del Municipio, cuyo aporte ha sido fundamental para llevar adelante estas estaciones”.
“Esto es más auditoría, más seguridad para algo que tiene que ver con un riesgo, que es este volcán, que además es el segundo en riesgo a nivel nacional, así que es fundamental mejorar estos controles con ayuda de la tecnología, de la ciencia y colaboración Nación, Provincia, Municipio”, resumió la ministra.
Protección de la población y planificación estratégica
La participación de Malargüe no es solo territorial sino estratégica. El departamento es un polo clave para el desarrollo minero y energético, y contar con información científica precisa sobre la actividad volcánica brinda previsibilidad a proyectos productivos. La red de vigilancia protege a la población en un radio de hasta 70 kilómetros y aporta datos esenciales para la planificación del territorio.
La inversión total del proyecto ronda los 294 mil dólares y será bonificada por el Segemar al Gobierno de Mendoza, consolidando la cooperación institucional iniciada en 2017.

“El Observatorio permitirá mostrar en tiempo real, a través de páginas web del Municipio y de la Provincia, la actividad de las cuatro cámaras principales del volcán. Es muy importante poder saber qué está pasando, sobre todo en verano, cuando llega gente que realiza trashumancia, para proteger tanto a las personas como al ganado”, destacó el intendente Celso Jaque.
El Cuerpo de Aviación Policial es clave para trasladar instrumental pesado y personal científico a las zonas inaccesibles. Las aeronaves realizan maniobras de carga interna y externa con eslingas, transportando componentes desarmados de las estaciones y materiales de anclaje. La prioridad es instalar rápidamente las estaciones más altas para liberar recursos aéreos y continuar con el trabajo en superficie.
“Trasladar las cargas requiere mucha precaución y un trabajo muy fino, por eso es fundamental la buena coordinación entre los equipos”, señaló Fernando Villalba, del Cuerpo de Aviación Policial.
Salud y prevención en terreno
La coordinadora del área sanitaria, Yolanda Carbajal, destacó que su equipo relevó aproximadamente 45 puestos con unas 150 personas, incluyendo veranadores. Se entregaron kits preventivos y se dieron recomendaciones sobre manejo del agua y protección frente a la ceniza.
Además, el equipo visitó localidades cercanas con alrededor de 450 personas, aplicando vacunas y realizando controles sanitarios. “Nuestra intención es continuar viniendo, al menos una vez al mes, mientras el tiempo lo permita, para mantener el seguimiento de la población y garantizar su salud”, afirmó Carbajal.


