El Papa León XIV ha realizado su nombramiento más significativo en Estados Unidos al designar al obispo Ronald Hicks, de 58 años, como nuevo arzobispo de Nueva York. La elección, es interpretada como un gesto de firmeza ante las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump, coloca al frente de una de las diócesis más influyentes del país a un prelado con amplia experiencia en Latinoamérica.

Hicks, originario de Chicago como el Pontífice, trabajó durante cinco años en El Salvador ayudando a niños huérfanos y también realizó labores pastorales en México. Su trayectoria refleja el peso creciente de la comunidad católica hispana en EE.UU. y se alinea con el enfoque pastoral de León XIV, quien fue misionero en Perú.
El nombramiento llega en un momento de tensión entre la Iglesia católica estadounidense y el gobierno por la intensificación de medidas antinmigratorias. El mes pasado, Hicks expresó su “solidaridad con todos nuestros hermanos y hermanas” migrantes, respaldando una declaración crítica de los obispos hacia la Casa Blanca.
Hicks sucede al cardenal Timothy Dolan, cuya renuncia fue aceptada al cumplir 75 años. Se espera que el nuevo arzobispo, con un perfil más vinculado a la realidad migrante, adopte un discurso más franco desde este púlpito nacional, tradicional escalón hacia el cardenalato.




