Con una ceremonia cargada de simbolismo y emoción, el Regimiento de Infantería de Montaña 16 “Cazadores de los Andes” celebró este sábado 119 años de vida institucional en su guarnición del Valle de Uspallata. El acto no solo conmemoró más de un siglo de historia, sino que reafirmó el profundo vínculo de la unidad con la comunidad y los valores que forja la vida en la cordillera.

La plaza de armas, colmada de autoridades civiles y militares, fue testigo de una jornada atravesada por un profundo sentimiento de pertenencia. Entre los momentos más destacados, resonó con fuerza el reconocimiento a los Veteranos de Malvinas, pilares de la identidad nacional, y a los integrantes que conquistaron la cumbre del Aconcagua, encarnando el lema “la montaña nos une”. La emoción se intensificó cuando el Suboficial Principal Baqueano Rubén Flores recibió su legajo duplicado de manos de su hija, la Cabo Primero Músico Camila Flores, en un acto donde el servicio se transmite como herencia familiar.

El jefe del Regimiento, en su alocución, invitó a reflexionar sobre la memoria institucional como pilar para fortalecer el presente. “Ser soldados no es una casualidad, es una elección que se honra todos los días”, afirmó, agradeciendo el sostén silencioso de las familias militares. La ceremonia concluyó con un desfile, exhibiciones de destreza, danzas folclóricas y un ágape fraterno, sellando una celebración que demostró que, tras 119 años, la historia del “16” sigue más viva que nunca.



