La Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) dispuso un aumento del 45% en las contribuciones obligatorias que pagan por ley las bodegas y productores del sector, según lo publicado en el Boletín Oficial. La medida busca actualizar valores que, según la entidad, deberían haber subido un 71,4%, pero que se moderaron por el contexto económico y la crisis vitivinícola.
La decisión profundizó un conflicto que lleva meses. El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) expresó su desacuerdo y adelantó que adoptará medidas para frenar el incremento. También hubo cuestionamientos desde los ministerios de Producción de Mendoza y San Juan, así como de cámaras empresarias, que advierten sobre el impacto directo en la cadena productiva y en la competitividad internacional.

Contexto de la disputa
El aumento se suma al debate sobre la vigencia de la Ley 25.849, que creó la COVIAR y estableció los aportes compulsivos. A principios de año, un proyecto legislativo propuso derogar la norma, generando divisiones entre quienes defienden la institución como política de Estado y quienes la consideran una carga impositiva excesiva.

Nuevas contribuciones para 2025
$0,847979 por litro elaborado de vino, mosto sulfitado, mosto virgen u otro producto sin concentración.
$0,714940 por litro fraccionado sin indicación varietal (excepto mosto concentrado).
$1,171074 por litro fraccionado con indicación varietal, champagne y vinos especiales (excepto mosto concentrado).
$4,382024 por litro de mosto concentrado para consumo interno o exportación.
$0,702215 por kilo de uva fresca para pasas o consumo en fresco.
El incremento llega en un escenario de caída del consumo interno, alta presión fiscal y baja rentabilidad, lo que mantiene encendida la disputa entre productores, organismos estatales y COVIAR.
