El anuncio del gobierno nacional sobre la posible implementación de un sistema de autoservicio de combustibles ha desatado una fuerte polémica en el sector. La iniciativa, presentada como una alternativa para brindar más herramientas a los clientes, enfrenta el rechazo del Sindicato de Trabajadores de Estaciones de Servicio, que asegura que la medida pondría en peligro cerca de 70.000 puestos de trabajo en todo el país, muchos de ellos en Mendoza. Trabajadores del sector de nuestra provincia se encuentran en estado de alerta ante la posible implementación de esta iniciativa.
Desde el gremio, manifestaron su preocupación por el impacto social que tendría esta transformación. “Es inadmisible que se priorice una supuesta comodidad del cliente por encima de la estabilidad laboral de miles de familias argentinas”, señalaron en un comunicado.
Sin embargo, Guillermo Lego, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), aseguró que la medida no implica riesgos para los empleos. Según Lego, la introducción del autoservicio en estaciones de servicio no busca reemplazar al personal existente, sino complementar la oferta actual y adaptarse a las necesidades de los usuarios.

“Es una herramienta más para mejorar el servicio. No venimos a quitar puestos de trabajo, sino a dotar a las estaciones de alternativas modernas que permitan mejorar la experiencia de los clientes”, declaró.
El conflicto subraya un debate de fondo sobre la automatización y sus consecuencias en el mercado laboral. Mientras el gobierno evalúa los próximos pasos, los trabajadores y empresarios del sector se mantienen firmes en sus posturas, planteando un panorama de tensiones que podría impactar tanto en la economía como en la dinámica de las estaciones de servicio.
Por ahora, la implementación del autoservicio sigue siendo un proyecto en evaluación, pero el rechazo sindical ya anticipa una posible escalada de conflictos en caso de avanzar sin consenso.



